
UN POEMA DE
MARIETTA MORALES
RODRÌGUEZLos claveles del cementerio son blancos ;
blancos , como esas sabanas que se elevan como volantines .
Blancos como la mortaja de un viajero
en la
estaciòn terminal .
Es el aire , el sentir , engendra esa infinita tristeza ,
de un hada desencantada .
Sin belleza , sin dolor , nuestra partida .
Los niños juegan en el patio trasero y los perros
mueven su cola con el ulular de la ambulancia.
Dar vuelta la
pàgina no sanada .
Las heridas de una guerra silenciosa ,
y los muros de los rayos del
mediodía ,
y el fulgor de la luna llena .